Primera fase del chansi gong:
La columna

A lo largo de esta fase iremos aprendiendo a mover correctamente la parte superior del cuerpo, regida por la columna vertebral:


OBJETIVOS:

- Separar conscientemente el movimiento de la cintura del movimiento de las caderas.
- Aprender a mover la columna desde el cóxis.
- Transformar la rotación de la columna en un movimiento circular continuo en los brazos.
- Incorporar el movimiento espiral en los antebrazos (Sun Chan-Ni Chan).
- Unir todo el proceso consiguiendo un movimiento fluido y sin interrupciones desde el cóxis hasta nuestros dedos.

 

 

- Separar conscientemente el movimiento de la cintura del movimiento de las caderas y aprender a mover la columna desde el cóxis.

Lo primero que hay que hacer es conseguir que la columna vertebral pueda rotar libremente como un eje vertical a un lado y al otro, sin que al hacerlo se muevan las caderas.
La mayor parte de las personas consiguen el movimiento de rotación de la columna girando fundamentalmente las vértebras de la zona lumbar. Sin embargo es necesario que se involucren todas las vértebras desde el cóxis hasta la 7ª cervical. (Para conseguirlo es conveniente practicar además el Ejercicio de rotación de columna)

 

- Transformar la rotación de la columna (movimiento de vaivén) en un movimiento circular continuo en los brazos.

En esta fase el movimiento en origen, aunque ya espiral, no es circular sino una rotación de izquierda a derecha y viceversa sobre el eje de la columna; son las articulaciones del brazo las que lo expresan en forma de círculos continuos. Hay continuidad al final, pero no al principio.

En algunos ejercicios comenzamos haciendo círculos muy amplios que poco a poco se van reduciendo hasta llegar a una aparente inmovilidad. De este modo comprendemos mejor el funcionamiento del chansijing exagerándolo para luego poder reproducirlo al hacerlo cada vez más sutil.

Hay que procurar que sea el giro de la cintura el que dirija los brazos. Al principio caemos en el error de mover los brazos independientemente de como movemos la columna. "Si la cintura se mueve, la mano se mueve. Si la cintura está inmóvil, la mano también".

También se suele perder la estructura de peng, por ejemplo abriendo demasiado hacia atrás los brazos o pegándolos al cuerpo. Tenemos que vigilar nuestra postura constantemente y repasar todos los principios estructurales que aprendemos con el Zhan Zhuang: en cualquier instante en que nos detengamos, en cualquier posición, deberíamos cumplir esos principios (hombros relajados, codos sentados, postura erguida y relajada, etc).

- Incorporar el movimiento espiral en los antebrazos (Sun Chansi-Ni Chansi).

El movimiento espiral se manifiesta en las manos con la rotación de los antebrazos sobre su propio eje. Dependiendo del sentido del giro del antebrazo estaremos efectuando Sun Chansi o Ni Chansi.

Sun Chansi es el movimiento de chansi que se manifiesta como un giro hacia fuera (supinación).
Por ejemplo: el antebrazo derecho gira como lo haría si sujetásemos con la mano un destornillador y quisiéramos "atornillar" con él.

En la mano, al efectuar Sun Chan, hay que prestar especial atención al dedo meñique, como si él fuese el que "tirase" de todos los demás y dirigiese el movimiento.

Ni Chansi se manifiesta como un giro hacia dentro (pronación).
En este caso es el pulgar el que dirige el movimiento de la mano.

Hay que procurar que los dedos no cuelguen inertes y fofos, pero tampoco debemos mantenerlos tensos. Encontrar el equilibrio entre relajación y estiramiento y cuidar la posición de la mano es muy importante.

Tampoco hay que doblar demasiado la muñeca, ya que eso corta el flujo de energía. Prácticamente la mano se mantiene en línea con el antebrazo.

- Unir todo el proceso consiguiendo un movimiento fluido y sin interrupciones desde el cóxis hasta nuestros dedos.

Poco a poco hay que intentar que el movimiento sea conjunto. Una vez más: "Si la cintura se mueve, la mano se mueve. Si la cintura está inmóvil, la mano también".
Hay que aprender a sentir la conexión entre la base de la columna y los dedos de las manos, no es fácil, pero con paciencia se conseguirá llegar al punto en que para mover la mano lo primero que hagamos sea mover la cintura.


OTROS DETALLES A TENER EN CUENTA:

No nos olvidemos de los puntos que repasamos en las claves para una práctica correcta.

La atención en un primer momento deberíamos centrarla en mantener una postura correcta y en el giro de la cintura tal y como se describe en el ejercicio de rotación de columna. Más adelante la iremos ampliando una vez que se vayan automatizando los procesos; la misma práctica nos irá guiando en función de las necesidades que vayan surgiendo.

La intención primera habrá sido la necesaria para poder mantener lo dicho en el párrafo anterior, pero dando un paso más hacia el Chansijing empezaremos a proyectarla fuera de nosotros, en la lejanía.
Para ello haremos uso fundamentalmente de la mirada y de la visualización, que en algunos casos resulta muy útil para adquirir Gongfu.

La mirada: hay que practicar con los ojos abiertos, sin fijar nuestra mirada en ningún punto concreto (facilitando así la visión periférica) pero centrada en la lejanía, allá donde llegaría una línea que prolongase nuestro brazo, como si estuviéramos siguiendo algo que allí estuviese.
La cabeza permanece centrada perpendicular al eje de los hombros, pero los ojos "anticipan" el movimiento.

La visualización: igual que con la mirada, hay que poner intención en ese punto lejano, como si con la mano pudiéramos cogerlo y moverlo. Esto hace que la energía llegue con más fuerza a nuestras manos. Cuanto más lejano y más pesado consideremos aquello que estamos moviendo, más energía implicaremos en el proceso.
Cuando explico en una clase el chansi gong circular suelo utilizar la imagen de una noria lejana que estamos haciendo girar. Según hagamos el círculo menor o mayor , estaremos sujetándola más o menos cerca de su centro respectivamente.

La sensibilidad se irá desarrollando a lo largo de todo el camino que va desde la cintura hasta nuestros dedos. Poco a poco iremos sintiendo los músculos y tendones que entran en juego en el movimiento, de tal modo que crearemos los "caminos" en espiral por los que se transmitirá la fuerza.

NOTA: Ahora estamos hablando de "sentir", no de visualizar, imaginar. Se da el error, tan común como nefasto, de suponer que hay que imaginarse la energía recorriendo nuestro cuerpo (en espiral en el caso del chansi jing). Nada más lejos de la realidad. Si no somos capaces de relajar, por mucho que imaginemos, a la energía le costará demasiado circular. Sin embargo, al sentir y relajar movilizamos el Qi.

La consciencia del movimiento en espiral se conseguirá con la práctica diligente del chansi gong. Pero en esta fase ya vamos adquiriendo consciencia de diferentes conexiones tendino-musculosas y del movimiento de rotación de columna.

 

Una vez que hemos aprendido las bases del chansi jing de cintura para arriba y hemos conseguido "liberar el cóxis" se pasa a trabajar con las caderas:

 

Siguiente: caderas

 

 

©J. Manuel Bonilla (Boni)

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