La estructura correcta del Taijiquan
Generando Peng

 

Hay una serie de normas que definen cuál es la manera correcta de colocar nuestro cuerpo sea cual sea la posición en la que nos encontremos en un momento determinado. Esas normas están definidas por la propia estructura interna de nuestro cuerpo, mecánica, fisiológica y energética.
Lo que se pretende es conseguir siempre un óptimo rendimiento (máxima circulación de la energía, enraizamiento y potencia) con un mínimo esfuerzo.

De entre todos los factores que influyen en la calidad de nuestra postura podríamos destacar cuatro:

- El equilibrio.

- La relajación (song).

- La circularidad

- El estiramiento de los tendones.

 

El equilibrio es la base de la postura. En cualquier posición tenemos que encontrar el balance perfecto, sintiendo como nuestro peso se transfiere hasta la tierra sin encontrar ningún obstáculo en su camino, desde la coronilla hasta la planta de los pies y permitiendo a su vez que la fuerza que nos es devuelta suba con facilidad hasta nuestra coronilla. Esto es tratado con más detalle en: "La postura erguida y el equilibrio".
Si no conseguimos este equilibrio nos será imposible relajar al máximo, ya que para mantener así nuestra postura, el cuerpo se verá obligado a utilizar más músculos de los estrictamente necesarios.

La relajación Song, propia de las artes marciales internas es el "secreto a voces" del Taiji Quan. Todos sabemos que para hacer Taiji hay que permanecer relajados, pero cuanto más se practica, cuanto más se aprende, más se da uno cuenta de lo importante que es realmente la relajación. No importa cuantas veces nos lo repitan: hay que relajar.
Song nos hace más sensibles, mejora la circulación de nuestro Qi, permite movimientos más rápidos y evita que desperdiciemos nuestra energía.
Se puede explicar de manera sencilla el efecto del Song comparando nuestros meridianos energéticos con mangueras que recorriesen nuestro cuerpo y el Qi con agua que circulase por ellas. Si los músculos que las rodean están tensos, apretarán las paredes de la manguera frenando el flujo de energía. Por el contrario, la relajación creará un vacío que inmediatamente se llenará de Qi. La utilidad de la manguera radica en su parte vacía, hay que vaciar primero para poder llenar.

Sin embargo, pese a tratarse de un principio tan sencillo, alcanzar un buen nivel de relajación no es en absoluto fácil. Por eso mismo he aprovechado un mensaje que envié a la lista de correo TCC intentando dar algunas pistas para conseguirlo. El artículo que ha surgido del citado mensaje es "Song: la relajación del Taiji Quan".

 

La circularidad impregna cada una de las facetas del Taiji Quan desde la teoría hasta la práctica.
En el caso de la estructura corporal la circularidad se manifiesta en la forma que normalmente deben describir nuestros brazos y piernas de un extremo a otro. Esto quiere decir que de una mano a otra tendremos que mantener una forma redondeada, como si estuviéramos sujetando una pelota (más grande o pequeña dependiendo de la postura) entre los brazos. Lo mismo ocurre con las piernas.

La importancia de la circularidad estriba en la relación existente entre el flujo de energía y la posición de nuestros meridianos. Volviendo al ejemplo de la manguera podríamos decir que la forma natural que tienen nuestros canales sería curvilínea. Tanto si la doblamos en exceso como si la colocásemos totalmente recta estaríamos creando "pliegues" que cortarían el paso de la energía. Sólo en algunos casos concretos se busca el pliegue a propósito (como en la mano de pico de grulla en Danbian o el codo izquierdo en Yan shou gong chui).

 

Nuestro modelo, Raulete, está un poco delgado, pero como bien se puede apreciar en la fotografía, mantiene correctamente la postura utilizando para ello las esferas.

En esta postura de Zhan Zhuang encontramos un ejemplo sencillo de la circularidad en la estructura en brazos y piernas.

Para encontrar la manera correcta de mantener la circularidad en Zhan Zhuang se suele recurrir a la visualización de esferas en diferentes partes de nuestro cuerpo, fundamentalmente una entre los brazos, otras dos bajo las axilas para impedir que pleguemos la articulación del hombro hacia dentro y otra grande entre las piernas como si estuviésemos sentados sobre ella.

Sin embargo, el tema de las esferas en el Taiji Quan es algo más complejo que merecería un artículo aparte para poder ser tatado en profundidad.


 

El estiramiento de los tendones

A pesar de estar relajados debemos mantener siempre una cierta tensión propiciada no por la contracción de los músculos, sino por una manera determinada de estirar nuestros tendones.
Los tendones se comportan en la práctica del Taiji Quan lo hacen los cables que mantienen la estructura de un puente colgante. Son los que en realidad mantienen nuestra estructura ósea, y los músculos funcionan pues como los tensores de esos cables, tensores que se adaptan a voluntad según las necesidades de cada movimiento.
Si nos fijamos en la resistencia que ofrece una cuerda de guitarra al estar tensa en comparación con la que proporciona la misma cuerda al aflojarse comprenderemos con facilidad la importancia de mantener estiradas nuestras "cuerdas" al hacer Taiji, esta tensión elástica y flexible es la que tenemos que conseguir.

 

Este estiramiento define lo que se suelen llamar "los cinco arcos", representados por los brazos, piernas y columna vertebral:

· El arco de la columna supone el estiramiento de la misma desde el cóxis hasta la 7ª vértebra cervical.
La manera de encontrar la postura erguida de la columna se describe con detalle en el artículo acerca del equilibrio.


· En el caso de los brazos el estiramiento debe llegar desde el omóplato hasta la punta de los dedos.
Cuando se explica la manera de colocar los brazos se suele decir que tenemos que soltar los hombros y "sentar" o "colgar" nuestros codos y muñecas. Utilizemos de nuevo el ejemplo del puente colgante, o mejor aún, pensemos en el funcionamiento de un flexo, que mantiene su posición utilizando la tensión de sus muelles (en nuestro cuerpo la unión de tendones y los músculos que los tensan): efectivamente, lo que estamos haciendo es colgar nuestros brazos utilizando como puntos de anclaje para los muelles nuestros hombros, codos y muñecas. Evidentemente algunos músculos deben tensar nuestros tendones, pero el resto pueden permanecer relajados.


· En las piernas el origen de la tensión está en las caderas y se debe transmitir hasta la planta de los pies.
La manera de utilizar los músculos y tendones es la misma que en el caso de los brazos, sólo que para buscar la posición correcta lo que hacemos no es evidentemente "colgar" nuestras rodillas y tobillos (excepto en los casos en que una pierna esté levantada) sino sobre todo buscar la apertura de las caderas, y una vez que se practica el movimiento de cadera se presta atención al tirón entre cada cadera y su rodilla contraria.

Según se va profundizando en la práctica los objetivos se van complicando y deberemos buscar la sensación de estiramiento en más zonas cada vez. En fases más avanzadas acabaremos por buscar líneas de tensión que unan nuestros brazos en un sólo arco y nuestras piernas en otro hasta llegar a sentir la conexión entre todos nuestros tendones.

Es importante tener en cuenta que debemos respetar el principio de la circularidad, así que nunca habremos de estirar por completo nuestras articulaciones, lo cual bloquearía la transmisión de energía y fuerza a través de ellas.

Es esta "tensión elástica", cuando se da junto con el resto de las condiciones necesarias (song, equilibrio y circularidad), la que manifiesta nuestra fuerza interna o Peng. En todo momento, ya sea en una posición estática o en movimiento, habrá que mantener esta postura correcta, o como se suele decir también: mantener peng en todo nuestro cuerpo.

 

©J. Manuel Bonilla (Boni)

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