Nuestra escuela: el Círculo del Retiro
En el caso de nuestra escuela, la relación es realmente familiar. Inicialmente, con el maestro Liu, aprendimos que nuestro deber era aprender lo mejor posible y ayudar a los "hermanos pequeños". También estaba claro que debíamos considerar "familia" a los compañeros. (También hay que reconocer que este status de "familia" ha de ser de "doble dirección", es decir, no sólo el maestro y el resto de los compañeros han de considerar a un alumno en particular como "familia", éste también debe ver así las cosas. En caso contrario este tipo de relación carece de sentido).
La primera vez que el que esto escribe escucho de boca de Liu que "...todos sois hermanos, una familia...", pensó que el hombre no tenía las ideas muy claras. Realmente yo no quería ser "hermano" de alguno de los elementos que por allí aparecían, sin embargo me equivocaba. Primero, por que realmente hoy por hoy, a los compañeros de aquel tiempo, si se les considera "hermanos" y sobre todo, por que gracias a este sentimiento de unidad, la escuela en su conjunto elige una dirección de progreso común que atrae a las personalidades afines y tiende a mantener alejadas a las de características incompatibles. De esta forma, personas de buen carácter recibieron y reciben una cordial acogida y las que buscan seguir una simple moda, el lucro o la fama personal, simplemente no se ven atraídas por nuestro grupo.
Toda escuela tiene un aspecto "piramidal", en la cúspide el maestro y por debajo, los alumnos más avanzados, luego los de nivel medio y finalmente, los principiantes. Según la escuela, esta estructura piramidal lógica, adopta una de estas dos líneas de actuación:
algunas escuelas son como una pira, los alumnos nuevos son la "leña" que alimenta la escuela (sobre todo, las arcas de la escuela, con cursos, derechos de examen, cuotas, etc). Según se asciende en la jerarquía, a uno le "queman" menos cada vez, al tiempo que adquiere privilegios y según el caso, beneficios económicos. En la cúspide de la pira, se encuentra el maestro, que brilla en lo mas alto, inalcanzable para las masa de alumnos...
Este tipo de escuela suele reservar "conocimientos secretos" para los alumnos que más avanzan en la jerarquía, (que no necesariamente en su nivel y esfuerzo), con mucha más facilidad cuanto mayor sea su aportación a la caja..., permaneciendo vetados a quienes no adquieren el status de "elite".
Luego existe otro tipo de escuela, también con una estructura "piramidal", aunque sería más correcta la analogía de trineo tirado por perros:
-A la cabeza, corriendo al lado de los perros, siempre hay una persona que los anima y dirige. En nuestra escuela, el profesor (Liang) es quien asume este papel. Por supuesto es el puesto más fatigoso y complicado.
-Detrás van los alumnos más avanzados. Su misión es "tirar" del carro, llevar a la escuela, es decir, al resto de los compañeros, a niveles cada vez más altos.
-Por último, están los alumnos nuevos, que aunque también tiene su correspondiente dosis de esfuerzo, aun no tienen un alto nivel de compromiso. En nuestra analogía, salvando las distancias, ellos van subidos al trineo.
Como puede verse, el papel de alumno avanzado, no es precisamente el más cómodo (por no hablar del del profesor), de hecho, cuanto mayor es el nivel alcanzado, mayor es el esfuerzo que esto conlleva. ¿Por que entonces desear este puesto?. Muy simple, este puesto implica más conocimientos. Esto es lo que anima a continuar, el deseo de saber más cada día. Por otro lado, este tipo de estructura, favorece que entre alumnos se comparta el conocimiento, sin grandes reservas. La razón es muy simple. Cuanto mejor sea nuestro compañero, mejor será nuestro entrenamiento de parejas y más rápido y eficaz nuestro progreso. Sin contar que también las responsabilidades se reparten....Mención aparte merece el tema de las relaciones personales. Más aun que la enseñanza (que por supuesto es vital), lo que fundamenta la escuela es la posibilidad de compartir experiencias con personas de similares intereses. Es difícil para la mayoría de las personas, entender que uno quiera levantarse con el amanecer en frías mañanas de invierno y ponerse a entrenar, cuando lo sensato parezca quedarse en cama... También resulta reconfortante poder compartir con personas que tienen la mismas sensaciones, los distintos estados por los que se va progresando en el estudio del Taiji Quan.
Y lo más importante de todo, la amistad y camaradería que se va forjando con los años de entrenamiento con el resto de los "hermanos de escuela".
Parte de la familia después de una mañana de clase.
©Antonio Leyva
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