Visita al maestro Zhang Xuexin y a su alumno Brian Guan
Aprovechando una semana de vacaciones en la Universidad tuve la oportunidad de visitar, entre los días 24 y 28 de marzo, la ciudad de San Francisco.
San Francisco recuerda a las urbes del Viejo Mundo, creadas en su origen más para las personas que para los coches. El hecho de contar con un centro histórico, amén del famoso Barrio chino (de más de 80 años de antigüedad) y con la no menos conocida Bahía, otorga a la ciudad un carácter especial, distinto al del resto de ciudades de Estados Unidos.
Precisamente la visita al Barrio chino fue lo más interesante de mi estancia en la ciudad. Me sorprendió su tamaño (es enorme) y la autenticidad de sus gentes. La mayoría desciende de aquellos que, provenientes del sur de China,
vinieron atraidos por la fiebre del oro o a trabajar en la construcción del ferrocarril. Por otro lado, lo que conocemos como "Barrio chino" ya no se reduce a una zona de la ciudad, sino que otros núcleos de comunidades orientales se han desarrollado por varias partes de la metrópolis. En tan exótico lugar tuve la oportunidad de adquirir varios libros sobre Taijiquan y de observar la gran cantidad de material relacionado con las artes marciales que ofrecen las tiendas.
Mi visita a Zhang Xuexin fue tremendamente interesante, entre otras cosas porque pude observar las diferencias entre lo que practicamos en el Círculo del Retiro y lo que ellos hacen. Lo primero que hice fue llamar a su alumno
Brian Guan con quien ya había contactado previamente y que muy amablemente me invitó a su casa para conocernos personalmente. Vive cerca del Golden Gate Park, donde Zhan Xuexin imparte algunas de sus clases.Creador de la página www.silkreeler.com , Brian es de origen chino y lleva en San Francisco unos diez años. Aunque aún tiene algo de acento, su inglés es impecable y es él quien traduce las clases de Zhan, pues el conocimiento por
parte de éste del inglés es muy limitado. Brian me estuvo comentando su página web y yo hice lo mismo con www.chenretiro.com. Al ver una de las fotos, me preguntó quién era ese señor chino que, según dijo, parecía un
culturista. Se refería por supuesto a la foto de un joven Liu que todos conoceis e insistió en que ningún oriental llega a tener esa musculatura a no ser que la trabaje en gimnasio. Le expliqué quién era y que gracias a su nieto yo empecé con esto del taiji. También le resumí la historia del Círculo y cómo después de Liu el grupo sufrió un período de inactividad como tal al no tener profesor hasta que, hace ya cerca de dos años, tuvimos la suerte de encontrar a Liang.Al día siguiente fuimos a visitar al maestro Zhang Xuexin, discípulo de Feng Ziquian.
Zhang Xuexin lleva más de diez años enseñando taiji en Estados Unidos. Según me contó Brian, otro maestro le invitó a dar clase y Zhang, junto con su mujer, acabó instalándose aquí definitivamente. Su casa está cercana a la de
Brian por lo que éste le suele ayudar en el día a día ya que Zhang llegó sin saber nada de inglés y todavía le cuesta mucho desenvolverse en este idioma. Aunque habla chino mandarín, lo hace con un fuerte acento de su provincia
natal, Shandong, lo que lo hace incomprensible para los que no estamos acostumbrados (en esta provincia del noreste de China se habla un dialecto totalmente distinto al chino mandarín). Pude observar como incluso Brian, a
pesar de tener una relación diaria con él, tuvo problemas para entender algunas cosas. A esto se añade que Zhang tiene 75 años y problemas auditivos, por lo que no me fue fácil comunicarme con él.Le comenté de dónde venía y quién es mi profesor. Cuando cité el nombre de Lei Muni hubo una pausa. Se quedó mirando a la nada, imagino que absorto en un pasado que él mismo había vivido (Lei fue uno de sus maestros). Al rato, eufórico, exclamó: "Lei Muni... era un buen maestro, ¡muy buen maestro!". Repitió esto varias veces y le comenté algunas cosas de Lei que nos ha dicho Liang: que fue perseguido durante la Revolución Cultural, al igual que Chen Zhaokui y muchos otros; que era muy pobre y que dedicó su vida enteramente a enseñar Taiji... No me proporcionó mucha más información sobre él y yo tampoco quise insistir.
Le conté que muchos decían que el maestro Lei practicaba muy parecido a Chen Fake y me lo confirmó, aunque añadió que Chen Fake al final de sus días cambió la manera de ejecutar algunos movimientos. Zhang no aprendió con Chen Fake y ni siquiera llegó a conocerle personalmente, por lo que me imagino que se basa en lo que le haya contado Feng. Sin embargo, por las fotos que tenemos de Chen Fake, considero que es evidente que su forma debió ser muy similar a la que enseña Liang. Además, esas fotos fueron tomadas cuando tenía 60 años y , habiendo fallecido poco más tarde, no creo que cambiara demasiado. Lo que actualmente hace Feng Ziquian sigue, con ligeras
modificaciones, la misma secuencia de movimientos, con la única diferencia de haber añadido detalles de Xingyi.Le mostré a Zhang una cinta de vídeo que, cuando estuve en Madrid en diciembre, algunos compañeros del Círculo grabaron con la forma Yilu para que pudiera practicar durante mi estancia en Los Ángeles. Nada más comenzar
los primeros movimientos me dijo que nuestra forma de practicar es muy antigua y que casi nadie la hace ya así. Me volvió a repetir que así es como la enseñaba Chen Fake al principio pero que, en la última etapa de su vida,
cambió la ejecución de algunos movimientos. Comparado con lo que hace Feng, lo que hacemos nosotros puede parecer más sencillo a simple vista.Fue interesante comprobar cómo el maestro Zhang defendía el estilo de Feng, afirmando que hay que avanzar y desarrollar el arte. Me puso como ejemplo que cuando él era joven nadie pensaba que se pudiera llegar a la luna y
ahora se piensa en ir a Marte. No obstante, y mientras veía a Luis Soldevila, Boni, Antonio Girón y Raúl realizar la forma, y a pesar de que por aquel entonces hacía tan sólo cuatro meses desde que habían terminado de
aprenderla, decía que la ejecución era correcta y al acabar de ver la cinta afirmó que lo que hacemos está bien y añadió que, aunque es bastante diferente de lo que enseña Feng, es correcto practicar de esta forma más
tradicional, a partir de la cual ha evolucionado el Taiji que enseña el maestro Feng.Seguimos hablando sobre taiji mientras tomábamos unas tazas de té. Me dijo que las cuatro fuerzas, peng, lü, ji, an, no son fáciles de diferenciar y sobre todo insistió en que tampoco lo es aprender taiji.
Después nos invitó a visitar el garaje de la casa, donde guarda fotografías y armas (aunque no creo que practique aquí, sino en un patio que hay en la parte trasera de la casa). Ví tres espadas, diversos palos de distintos
tamaños y formas, un guangdao y otras armas colgadas en una de las paredes. Enfrente tiene una serie de fotografías entre las que me llamó la atención una enorme de Lei Muni practicando. También pude identificar en otras
imágenes a Feng Zhiqiang, Chen Zhaokui y Chen Fake. De éste último tiene la famosa instantánea en la que aparece con sus alumnos en Beijing. Curioso es de destacar que, según él, el que aparece a la izquierda de Chen Fake no es
Gu Liuxin porque éste era de Shanghai y la foto se tomó en Beijing. Sin embargo pienso que, dado que Gu Liuxin aprendió con Chen Fake en Beijing y llevó a cabo investigaciones en la capital junto con el gran estudioso e
investigador de las artes marciales Tang Hao, sí que existe la posibilidad de que sea él, amén de que el parecido físico es evidente.Trás quedar con Zhang en que al día siguiente asistiría a su clase en el parque, Brian y yo nos despedimos de él, dejándome la impresión de ser un hombre de fuerte carácter y muy tradicional.
![]()
Zhang en su garage
foto tomada de www.silkreeler.com
En las clases en el Golden Gate Park, Brian Guan hace de traductor igual que yo hacía en Madrid en El Retiro. Sin embargo, hay una diferencia fundamental: él no traduce todo lo que Zhang dice.El parque es el único lugar donde se reúnen, ya que no tienen local; asisten unas quince o veinte personas los miércoles y hasta cuarenta los fines de semana. La clase a la que yo fuí, un miércoles, es de 19:30 a 21:30. Cuando
llegué vi a unas quince personas, dos de ellas de origen chino. Lo primero que pude comprobar es que el entrenamiento no sigue un orden fijo como hacemos con Liang (ejercicios estáticos, ejercicios en movimiento y
forma) sino que Zhang hace lo que considera oportuno en cada momento. El tuishou, como nosotros, lo deja para el final. Aquel día empezamos practicando las cuatro fuerzas, peng, lü, ji, an, según se hace en el estilo
Yang, lo cual personalmente me gustó mucho porque nunca lo había hecho antes y por las explicaciones de Zhang.En cuanto a la traducción, como ya he apuntado antes, es correcta pero no completa. Al contrario de lo que ocurre en las clases de Liang, donde yo tenía que traducir absolutamente todo lo que nos decía, así como cualquier
pregunta que surgiera, aquí no es así. En primer lugar los alumnos no preguntan sino que más bien parecen máquinas de repetición y, como tales, creo que muchos no comprenden qué están haciendo.Por ejemplo Zhang repitió varias veces que la cintura trae al cuerpo, algo sobre lo que Liang nos insistió desde el primer momento y que es la base del movimiento, pero Brian nunca lo tradujo al inglés, como tampoco muchas otras
cosas, detalles quizá sin importancia en principio pero que a mí como alumno me gustaría saber, sobre todo si tengo la oportunidad de que un compañero que sabe chino me lo puede traducir.Otro ejemplo: cuando Zhang decía relajar cintura y cadera, Brian lo traducía por "hundir" y la gente lo que hacía era flexionar las rodillas. En general, pocos saben distinguir entre cadera y cintura y de hecho, yo no vi a nadie
(excepto Brian) que prestara la más mínima atención a la cintura. Tampoco creo que les importe demasiado: nadie preguntó nada y parecían no tener dudas.Un tercer ejemplo: al principio, mientras, como dije, practicábamos las cuatro fuerzas, Zhang corregía a los alumnos. Sin embargo, cada uno se movía de forma distinta, como si no entendieran lo que hacían. Y aún menos eran
los que tenían claro conceptos básicos como el de enraizamiento o el de alineamiento de la columna vertebral. Zhang se enfadó varias veces porque no seguían lo que él decía y que Brian traducía (la distancia entre las manos;
las piernas; la cintura trae a la mano...) Lo mismo que nos cuenta Liang en el Retiro es lo que cuenta Zhang en el
Golden Gate Park. La gran diferencia es que éste, en esta clase general en el parque, no da ningún detalle. A Liang por ejemplo, se le nota sin problema cómo mueve la cadera, mientras que Zhang hace ese movimiento prácticamente imperceptible ya que, en maestros de edad avanzada, está interiorizado, resultando "invisible" para muchos de los alumnos.Al finalizar la clase, uno de los Qicos de origen chino me habló sobre un vídeo que tenía un alumno de Feng que vive en Beijing y en el que aparece Lei Muni haciendo Laojia Yilu. Le pregunté más detalles pero se mostró poco
comunicativo y simplemente me dijo que él sólo lo había visto y que no lo tenía. Por su parte, Brian me mostró más tarde un vídeo de Feng sobre aplicaciones comercializado en Japón y me comentó acerca del gran interés de
los japoneses por el Taijiquan.
Le comenté a Brian mis impresiones sobre la traducción que hace de las clases, especialmente en todo lo referente a la importancia que tiene aprender a mover toda la columna vertebral. Me dijo que la mayoría de sus compañeros no ha entendido algo tan fundamental y que estaba algo cansado de explicarlo una y otra vez sin ver progreso alguno. No comprendí por qué los alumnos no se preguntan por qué tanto énfasis en relajar la cadera y rotar la columna.
Le dije que yo en Madrid tenía que traducir absolutamente todo y que la gente hacía todo tipo de preguntas, algo que no vi en la clase de Zhang. Me respondió que los alumnos simplemente están acostumbrados a que la clase sea
de esa manera y no les parecía extraño y que en ocasiones ha intentado explicar algún concepto de forma más elaborada pero sin mucho éxito y como consecuencia de eso ahora se limita a traducir a un nivel más práctico.
Pienso que quizá la escasez de tiempo y el ritmo de vida influyen sobre los alumnos, que buscan rapidez en el aprendizaje y resultados inmediatos y no una traducción exhaustiva de una clase de dos horas.Como podeis imaginar, terminé la clase con un buen concepto de las enseñanzas del maestro Zhang pero con una sensación de pasividad por parte de los alumnos. No obstante creo que hay que aclarar que la clase a la que
yo asistí es de las "públicas" (miércoles, sábados y domingos, al precio de ochenta dólares al mes) y que el maestro Zhang Xuexin anima a los alumnos a tomar clases particulares con él en su casa, donde imagino que será más
exigente.Esto me llevó a reflexionar sobre lo tremendamente afortunados que somos por haber encontrado a Liang y tener así la posibilidad de aprender con un método estructurado. Y por contar con unos compañeros con tan elevado nivel
de compromiso, algo también difícil de encontrar.
Resumiendo mis impresiones sobre esta visita al maestro Zhang Xuexin en San Francisco diré que Brian Guan se mostró muy abierto en todo momento, enseñándome cómo funciona la escuela y llevándome amablemente a conocer a su maestro. Si no hubiera sido por su ayuda no habría podido contactar con este grupo y mis agradecimientos van dirigidos a él principalmente. Sus compañeros de clase sin embargo no fueron muy sociables y no tuve
oportunidad de hablar con nadie al terminar, ya que todos se fueron inmediatamente. Eché de menos la parte social (léase "visita al bar" :^) al terminar la clase, aunque hasta cierto punto es comprensible ya que en
Estados Unidos pocos sitios están abiertos a las nueve y media de la noche, y siempre hay algo que hacer.En cualquier caso, fue muy interesante conocer esta escuela y poder comparar lo que hace otro grupo con lo que hacemos en el Círculo de El Retiro. Me da la impresión de que tiene un sabor parecido a lo que debieron ser las clases con Liu en el Retiro, pero con la gran diferencia de que Liu sí socializaba con sus alumnos.
![]()
foto tomada de www.silkreeler.comLuis Roncero
1 de abril de 2002