TAIJI BANG Y TAIJI CHI
( QI GONG TAOÍSTA CON PALOS CORTOS)
Orígen del método.
El método de Qi Gong taoísta Taiji Bang y Taiji Chi fue originalmente impartido por Chen Dan (871-989 d.C), un taoísta de las montañas de Huashan experto en alquimia interna. La transmisión secreta de este método continuó hasta Hu Yaozhen, un hombre notable que alcanzó la maestría en la práctica de alquimia taoísta, artes marciales y medicina. Combinó en sus casos clínicos el Qi Gong con la acupuntura y la moxibustión, obteniendo muy buenos resultados. El Gran Maestro Feng Zhiqian aprendió la práctica del Taiji Bang y el Taiji Chi con los Grandes Maestros Hu Yaozhen y Chen Fake, este último, diecisiete generación del estilo Chen de Taiji Quan. Tras años de esfuerzo y dura práctica con ellos y como resultado de su investigación personal y de su amplia experiencia en Qi Gong y Taiji Quan, creó el estilo Chen Hun Yuan de Taiji Quan y de Qi Gong y decidió romper con la tradición, divulgando sus conocimientos. Su discípulo más directo es el Maestro Wang Feng Ming, diecinueve generación del estilo Chen y segunda del estilo Chen Hun Yuan, quien ha continuado esta línea de transmisión después de estudiar Shaolín Quan, Bagua Zhang y Medicina Tradicional China.
Niveles y requisitos de la práctica.
El término Qi Gong puede traducirse como práctica de la energía vital, del aliento. Para tener acceso a sus beneficios más profundos es necesario entrenar durante muchos años (Gong) varios niveles. El método taoísta de Taiji Bang y Taiji Chi destaca los siguientes:
El primer nivel consiste en practicar la postura. La atención se dirige al ajuste de la postura tanto en ejercicios estáticos como en movimiento. Se busca la relajación, la memorización de la forma, la alineación corporal correcta y las 3 coordinaciones externas: la mano se coordina con el pie, el codo con la rodilla y el hombro con la cadera. Con la práctica, se siente que el cuerpo actúa unificado, como un todo.
El segundo nivel consiste en practicar el qi. La atención se dirige hacia el entrenamiento de la respiración y su coordinación con los movimientos. La idea es sentir que el qi fluye suavemente, sin sensación de obstrucción. En este nivel, además de practicar las 3 coordinaciones externas se añaden las 3 internas: el corazón está coordinado con la mente, la mente con el qi y el qi con la fuerza. De este modo, nutrimos el qi y lo aumentamos, asentando la base necesaria para alcanzar el siguiente nivel.
El tercer nivel consiste en el movimiento del qi. Una vez que hemos adquirido la destreza suficiente en los dos niveles anteriores, coordinamos la postura y la respiración con la intención. La atención se varía para hacer circular el qi interno en el cuerpo, de una manera relajada y natural, sin forzarlo. Es importante no hacerlo circular según nuestro propio juicio, simplemente se induce y se acompaña.
Así pues, la práctica correcta del Qi Gong requiere una gran tranquilidad de cuerpo, mente y espíritu. Se busca el vacío y la calma para despertar y desarrollar la conciencia, la sensibilidad y la capacidad de escucha. De este modo se podrá percibir el más leve cambio de qi en el lugar donde la mente esté concentrada, lo que nos llevará a una correcta alineación del cuerpo y a su unificación, a una respiración suave, profunda y sin rupturas, a un corazón en calma y una mente tranquila y clara.
Efectos del Qi Gong Taoísta Taiji Bang y Taiji Chi
Como la mente salta a menudo de un pensamiento a otro y la concentración se rompe con gran facilidad, el método taoísta de entrenamiento con palos cortos, Taiji Bang y Taiji Chi, nos ayuda a entrar con rapidez en un estado mental tranquilo. Los palos cortos son un soporte en el que pensar, ya que sus movimientos se coordinan con los de diferentes partes del cuerpo, formas de respirar y puntos de atención para la mente.
La técnica de palos cortos se utiliza para masajear y presionar diferentes e importantes puntos de acupuntura situados en las manos, los pies y el cuerpo. Esto regula, fortalece y mejora la circulación del qi y de la sangre a lo largo de los meridianos, los órganos y las vísceras relacionados con ellos, los desbloquea, activa, drena y evita que se estanquen. La vitalidad de todo el cuerpo aumenta favorececiendo la salud. Con el soporte de los palos cortos y la coordinación entre los movimientos internos y externos, se logra un efecto terapéutico muy rápido. El practicante nota enseguida los beneficios del entrenamiento.
Hay una parte de este método, dirigida a las artes marciales y la práctica del Tui Shou (empuje de manos), que se trabaja con movimientos espirales y de enrosque. El movimiento de espiral externo conduce el qi interno, alcanzándose consistencia tanto en el exterior como en el interior. Esta técnica de espirales y de construir arcos manteniendo el cuerpo redondeado, se aplica en el ataque de Tui Shou. Se sabe que lo redondo puede llegar a soportar una gran fuerza ofreciendo poca resistencia, esto permite soportar una fuerza muy potente con suavidad y mover un gran peso con pocos gramos de fuerza. La fuerza es tal que desde un pequeño punto se puede llegar a penetrar hasta los huesos. En la aplicación de este Qi Gong, todos los contactos se harán con una rotación. Se trabaja la rotación espiral de las lumbares y de la espalda, el cierre y apertura de pecho y abdómen, aplicando estos conocimientos al combate. Las espirales y las torsiones ayudan a reforzar los músculos y los tendones, volviéndolos fuertes y elásticos, mejorando así las técnicas de agarre (Chin Na).
Características del método de los palos cortos:
Taiji Bang: tiene que ver con el yang, lo dinámico, la apertura, vibrar, torcer, rodar, golpear, redondear. Se utiliza en movimientos yang, en formas de Qi Gong dinámico. Se emite la fuerza acumulada en el interior a través de ejercicios de torsiones y trabajos con la espiral. Fortalece los tendones y los huesos sobre todo en los brazos y en los dedos de las manos. Se entrena el interior y el exterior del cuerpo.
Taiji Chi: tiene que ver con el yin, lo estático, el cierre, agitar, enroscar, sacudir, girar, temblar, apuntar, rotar. Se utiliza en movimientos yin, en formas de Qi Gong estático, con el propósito de cultivar el interior. Proporciona un estado interno de quietud, tranquiliza el corazón y la mente. Fortalece las funciones de los zang-fu (cinco órganos y seis vísceras), nutre los tendones y los huesos, drena los meridianos, armoniza el qi y la sangre, cultiva el carácter y la mente.
El entrenamiento de los dos palos cortos tiene la finalidad de integrar la fuerza con la gracia, el yin con el yang, el movimiento con la quietud, aprendiendo cómo regular el corazón, la respiración y el cuerpo. Los movimientos internos se coordinan con los externos, así como con el manejo del Taiji Bang y Taiji Chi. Unos se influyen a los otros y están estrechamente ligados, unidos.
El método consta de un Qi Gong preparatorio donde se trabaja Wuji (sin extremos), la detección de problemas en el cuerpo y un lavado energético. Incluye la manera de recoger el Qi celeste y el Qi terrestre e integrarlos en el cuerpo. También hay toda una práctica acerca de los tres tesoros y los tres Dantien, con distintas concentraciones y efectos. Se incluyen tres tipos de Zhang Zhuan, una posición para cada Dantien, trabajos sobre las secciones del cuerpo y los 6 acuerdos, la Pequeña y Gran Circulación Celeste, el Qi atravesando los tres pasos, los meridianos curiosos, sobre todo Du Mai, Ren Mai, Dai Mai y Chong Mai. También está el trabajo de enrosque y de espirales, y el cierre energético del método, distinto en hombres y mujeres.
Todos, principiantes o avanzados, podemos encontrar en la práctica taoísta del Taiji Bang y Taiji Chi un método muy completo para instalar correctamente las bases de nuestra práctica y avanzar hacia el cultivo del cuerpo, el aliento y el espíritu como un todo unificado, sin extremos.
Teresa Rodríguez.